3 de febrero de 2008

El Mercurio y La Tercera frente a la fusión Falabella-D&S

imageLos medios, sobre todo los diarios de referencia, viven en un complejo equilibrio entre lo táctico (conseguir el mejor periodismo sin alienar a sus fuentes ni irritar a sus avisadores) y lo estratégico: ser capaces de representar la sensibilidad de sus lectores y de la sociedad en su conjunto.

El Mercurio y La Tercera coinciden hoy en muchos aspectos. En particular, la búsqueda por conquistar a la élite como el núcleo de su público lector. Por eso es interesante fijarse en qué los diferencia.

El fallo del Tribunal de la Libre Competencia contrario a la fusión Falabella-D&S es uno de estos puntos.

Para El Mercurio (editorial del sábado), que lo deplora, el fallo es “discutible”, “no convincente”, “débil”. Para La Tercera, en su editorial del domingo, la decisión es “razonable” y basada en una “extensa y sólida fundamentación económica y jurídica”.

Cierto es que Saieh tiene intereses sobre la mesa (con Unimarc, es un actor relevante en los supermercados), pero aún así se percibe una diferencia más de fondo, un cierto clivaje.

El Mercurio favorece instintivamente la mirada pro-empresa. La Tercera, aunque nada más lejos de ser antiempresarial, concede una mirada más pro-mercado. Y esto, de algún modo, refleja una concepción diferente de la sociedad y de la elite. Y por ende, de sus lectores.

El “zeitgeist” -el espíritu de los tiempos, el clima cultural- en nuestra sociedad está evolucionando hacia una conciencia donde el interés de los ciudadanos y de los consumidores es un valor primordial y en alza. Incluso en la elite. Una elite que hoy es mucho más compleja y variada que la de los ‘80 y los ‘90.

No exenta de contradicciones, en este punto La Tercera parece tener el oído más afinado de hacia donde, creo yo, se está moviendo la sensibilidad del grueso de los grupos más educados e influyentes de nuestra sociedad.

3 comentarios:

Pablo Julio dijo...

Es interesante la distinción que haces, porque es un reflejo del alma de los dos medios.
El Mercurio (en esto es igual que Estrategia y el DF) cuando se definen como pro empresa tienen muy claro que no son pro MIPYME, ni pro mediana empresa ni pro consumidor: son pro establishment. Cuando se refieren, por ejemplo, al derecho de propiedad, pareciera que es algo que sólo atañe a la relación Estado/gran empresa, pero no al dueño de una botillería que invirtió bajo ciertas regulaciones o al propietario de una casa al que le cambiaron el plano regulador y lo dejaron sin sol ni a mediodía.
La mirada de La Tercera, tal como dices, es más pro sistema. Tampoco hay que entusiasmarse demasiado. Es un poco más. Pero aun así puede ser el reflejo de la proclama que hizo Benítez en LUN y que en cierta medida ha hecho suya Bofill en La Tercera: la opción por el nuevo Chile, la nueva clase media emergente y tantas variantes parecidas. Un Chile tan capitalista como la vieja 'fronda', pero como sus abuelos no pertenecían al Club de la Unión, necesitan ampararse en el respeto a las normas, porque es su única manera de competir con los grandes de siempre.
Mientras más gente haya tenido clases de economía, mientras más gente tenga acceso a bienes y a la posibilidad de ahorrar e invertir, mientras más prosperen los chilenos, mayor será el público para un diario con esa mirada. Sospecho, eso sí, que ven con una cierta angustia lo lento que paren ser esos cambios.

Roberto Carreño dijo...

Habrá que revisar Publicaciones Lo Castillo (El Mercurio) y Copesa en el resto de sus publicaciones (desde la Revista El Sábado a Capital, Paula a Qué Pasa). Es así como se decide qué se puede o no discutir en los medios, y de qué manera esto está permitido.

Yo prefiero seguir desconfiando, hasta de lo que yo mismo escribo. Finalmente todos representamos intereses, aunque sean egoístamente los propios.

Saludos!

Enrico dijo...

Excelentes las entradas de tu blog, son temas que siempre me han interesado. Saludos de un colega reportero de México.